Tras la condena del clan Sena, la familia obtendrá su acta de defunción y las cenizas halladas.
Hace más de dos años desde el femicidio que conmocionó a Chaco y al país, la Justicia chaqueña avanzó en un gesto simbólico y profundo: Cecilia Strzyzowski finalmente contará con su certificado de defunción. Luego del veredicto en el que un jurado popular condenó a César Sena y a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, se dispuso entregar las cenizas halladas en el río Tragadero a su madre, Gloria Romero.
En conferencia de prensa, el procurador general Jorge Canteros resaltó el carácter histórico del fallo. Afirmó que es la primera condena en un juicio por jurados sin cuerpo ni certificado previo, y aseguró emotivamente que “hoy Cecilia descansa en paz” al recibir su acta.
La próxima instancia procesal será la audiencia de cesura, prevista para el 26 de noviembre. En ese momento, la fiscalía solicitará que se inscriba formalmente la muerte de Cecilia bajo la figura legal de “femicidio”, lo cual implicaría un reconocimiento explícito no solo de su fallecimiento sino de la violencia de género implicada.
Los restos simbólicos fueron claves en el juicio: las cenizas, junto con un dije y una valija quemada, permitieron reconstruir parte del crimen. Según Canteros, esas pruebas “hablaron”: ayudaron a mostrar cómo Cecilia entró con vida a la casa y salió cubierta, envuelta en bolsas, un relato que contribuyó a la condena.






Deja un comentario