Durante una inspección sorpresa de las fuerzas de seguridad, un condenado intentó evitar su regreso al penal escondiéndose en un freezer, protagonizando un hecho inusual.

Un suceso difícil de creer ocurrió en el marco de los controles de rutina que realiza el servicio penitenciario sobre aquellas personas que gozan del beneficio de la detención en casa. Se reportó un caso insólito donde un hombre violó la prisión domiciliaria y, al percatarse de la llegada de la policía para realizar la verificación, lo encontraron oculto dentro de un freezer en un intento desesperado por no ser visto. El sujeto había abandonado su radio de monitoreo electrónico horas antes, activando la alerta en el centro de control que derivó en el envío de una patrulla al domicilio declarado. Tras una breve búsqueda por las habitaciones, los efectivos notaron movimientos extraños en el sector de la cocina y descubrieron al sospechoso encogido dentro del aparato de frío que estaba desenchufado. Ante esta flagrante violación de las condiciones impuestas por el juez, se dispuso el traslado inmediato del hombre a una unidad carcelaria de máxima seguridad. La justicia revocó de forma definitiva el beneficio de la domiciliaria, argumentando que el intento de fuga y el ocultamiento demuestran un desprecio por las normas procesales. El detenido ahora deberá purgar el resto de su condena tras las rejas, sin posibilidad de solicitar nuevas salidas o regímenes especiales. Los agentes que participaron del operativo manifestaron su sorpresa ante la audacia del recluso para intentar engañar a la autoridad de una forma tan precaria.

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