El frente opositor a Martín Llaryora designó a Soledad Carrizo y Marcelo Cossar como enlaces con los jefes comunales de la UCR. En la antesala de 2027, los intendentes se consolidan como el botín clave de la política cordobesa.
El frente opositor al gobernador Martín Llaryora, integrado por Gabriel Bornoroni, Luis Juez y Luis Picat, ya definió a sus “embajadores” dentro de la Unión Cívica Radical. Se trata de Soledad Carrizo y Marcelo Cossar.
Ambos fueron designados como terminales políticas para fortalecer la pata radical del armado opositor. El objetivo es tender puentes directos con los intendentes boinablanca y ordenar el trabajo territorial de cara a 2027.
En el caso de Carrizo, su rol apunta a proyectar a la UCR dentro de una gran alianza que pueda competir con chances reales contra el peronismo provincial. Su presencia en el Festival de Jesús María, junto a diputados nacionales, fue leída como un gesto político en esa dirección.
Hoy, los intendentes radicales son el capital más valioso del partido. A nivel nacional, la UCR gobierna más de 500 municipios, y más de 150 están en Córdoba. Ese peso territorial explica por qué distintos espacios buscan seducirlos.





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