El director ejecutivo de PAMI, Esteban Leguízamo, reveló que 2 millones de los 5,4 millones de afiliados del instituto ingresaron a través de moratorias sin haber realizado aportes, un dato que explica en gran parte la situación financiera actual del organismo.
El funcionario señaló que esa incorporación masiva de afiliados en años anteriores generó un estrés financiero considerable. «No hay una organización que aguante eso», afirmó, aunque subrayó que el organismo viene trabajando en reordenar el presupuesto para darle «la mejor eficiencia» posible frente a este enorme desafío estructural.
En la misma línea, Leguízamo remarcó las diferencias del PAMI respecto de otras obras sociales: «No es una obra social habitual, donde la población varía. En el PAMI la ecuación funciona diferente». La totalidad de sus afiliados son adultos mayores con mayores necesidades de atención médica, a diferencia de otras obras sociales que incluyen afiliados de distintas edades y con una demanda asistencial más baja.
En cuanto a los pagos pendientes a farmacias y prestadores, el director ejecutivo destacó que los vencimientos de enero y marzo ya fueron saldados y que los compromisos de abril se están regularizando en tiempo y forma. «Algún atraso que hubo en el mes de marzo, pero fue regularizado y seguimos pagando durante este mes», precisó.





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