Ken Paxton, fiscal general de Texas, envió comunicaciones oficiales a más de 130 ciudades del estado informándoles que deben ceñirse a los límites de aumento de impuestos sobre inmuebles establecidos por la ley SB 1851. La normativa prohíbe a los municipios elevar sus tasas tributarias por encima de lo que crece el valor total de las propiedades en sus jurisdicciones.

La legislación utiliza el principio de «no nuevos ingresos» como mecanismo regulador principal. Bajo este esquema, cualquier expansión de la recaudación por impuestos inmobiliarios debe corresponder exactamente al crecimiento del valor catastral agregado registrado en cada municipio.

Paxton comunicó esta obligación legal de forma directa y clara a los gobiernos locales. Enfatizó que se trata de una exigencia que debe cumplirse sin excepciones y que su oficina supervisará activamente su implementación.

Entre las ciudades notificadas figuran tanto municipios grandes como pequeños, distribuidos por toda la geografía texana. La orden los vincula a límites específicos que no pueden transgredir sin incurrir en vulneraciones legales.

El propósito de esta medida es doble: por un lado, impedir que las administraciones municipales expandan sus gastos mediante aumentos tributarios desmesurados; por otro, proteger a los propietarios de inmuebles de cargas impositivas crecientes sin justificación en el crecimiento real del mercado de bienes raíces.

Organizaciones de contribuyentes y grupos defensores de propietarios han aplaudido esta restricción. La consideran una salvaguarda importante contra políticas fiscales municipales potencialmente abusivas. Paxton ha advertido que cualquier incumplimiento será perseguido legalmente por su oficina.

Imagen: Eddie O. / Pexels – Con informacion de La Nacion

Deja un comentario

Tendencias