Un panorama recesivo se abre para el segundo trimestre del año. Las consultoras económicas proyectan una contracción de la actividad de hasta el 1%, lo que significaría un retroceso importante respecto a la expansión del 0,7% registrada en el trimestre anterior.
El origen de esta caída proyectada radica en el desempeño negativo de sectores fundamentales. El debilitamiento de la industria, el comercio y los servicios genera presiones a la baja sobre el producto interno bruto, revirtiéndose así la recuperación que había comenzado a principios de año.
Desde la comunidad de analistas económicos, estos pronósticos generan preocupación. La transición de crecimiento a contracción en solo dos trimestres evidencia la fragilidad de la recuperación anterior y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de cualquier recuperación futura.
Las consultoras coinciden ampliamente en sus proyecciones de caída. Aunque es normal que diferentes casas de análisis presenten variaciones en sus estimaciones, cuando varias convergen hacia proyecciones de contracción, ello refleja un diagnóstico robusto sobre las condiciones actuales.
El mecanismo de transmisión de esta contracción opera a través de los encadenamientos sectoriales. Cuando ramas como la manufactura se contraen, arrastra consigo a proveedores, transportistas, comerciantes y otros actores vinculados. Este efecto multiplicador amplifica el impacto de la contracción inicial.
Por ahora, las cifras oficiales aún no están disponibles. El Instituto Nacional de Estadística y Censos publicará próximamente los datos que confirmarán o desmentirán estas proyecciones. Mientras tanto, los analistas mantienen sus estimaciones de caída de hasta el 1% para el segundo trimestre.
Imagen: Aedrian Salazar / Pexels – Con informacion de Ámbito






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